Feliz año nuevo. El otro ya pasó. Ya un año entero de pesadilla por lo que le pasó al niño, y aún las autoridades siguen haciéndose omisas y el culpable moviendo la cola de un lado para otro como demonio que es.
Maldito. Pero espero que la justicia lo alcance este año que viene. Rezo por ello, espero que quien lea esto también.
Y por supuesto, reciban todos unos felices abrazos de año nuevo.
Thursday, December 28, 2006
Wednesday, August 09, 2006
Yo gané
Fuí a la casa del monstruo, y le gané. Tengo seis años pero soy tan o más valiente que Batman, que Robin, que un monje shao lin. Yo solito gané el pleito. Fui y allí estaba el monstruo, hablando fuerte, llamándome por mi nombre, por el sobrenombre que él mismo me puso, tosiendo y haciéndose notar.
Yo me escondía detrás de mamá y de papá. Bien escondidito para que no me viera. Luego la Licenciada Bety me empezó ha hacer las preguntas y yo le respondía la verdad, sólo la verdad tal y como quedamos el licenciado y yo. Y le decía me ponía así o asá, fue en tal lugar y en tal otro, y en este me hacía esto y en este otro me encerraba en el closet. Y en este me amarraba y en la cama también.
Y al final le pedí mi bicicleta. Y me la traje. Nadie pudo hacerme daño. Yo fui valiente y lo enfrenté solito. Y por eso venía cantando en el carro tan feliz. No sé por qué mi mamá apretaba el rostro y lloraba. No sé por qué papá también iba tan serio. A lo mejor por lo que dije. Es la verdad, pero la neta a mi todavía me da mucho coraje, me llena de mucho odio. Odio que a ratos no se como controlar.
Pero gané.
Wednesday, July 05, 2006
la fiesta cívica
Dicen que las elecciones fueron una fiesta cívica. Yo que estuve directamente entremezclada con eso y dire que si. Si fue una fiesta y si estuvo divertido y si la llevaron tranquila por lo menos en mis casillas.
A mi me dio gusto encontrar gente comprometida, con ganas de participar, que interrumpiera sus mil quinientas actividades cotidianas y sus once mil compromisos laborales para, sin importarles el cansancio, irse todo un día a una casilla electoral a verificar que en su pequeño universo, su casilla, las cosas salieran bien.
Y a pesar de que quizá nunca me lean porque ni saben que tengo un blog, les agradezco su tiempo, su paciencia, sus ganas, sus sonrisas. A don Arturo, además, sus atenciones, como de un padre.
Gracias y haberlos conocido me hizo mas rica de lo que nunca hubiera podido ser.
Mis ciudadanos. Ya no solamente son unos simples ciudadanos. No. Ahora son mis ciudadanos, entrañables y queridos como si fueran mios de verdad.
Gracias por creer en una época en que eso es lo más difícil de lograr. Creer.
Tuesday, June 13, 2006
Jueves
El jueves por la noche fui a confirmar el feo diagnóstico que la radióloga no quiso darme a mí. Y si era verdad. Mi pequeño bebé flotaba en su líquido amniótico, dentro de mi vientre, sin una sola gota de vida. Cuando ocurrió o como ocurrió el deceso, no lo sé. O no quise saberlo porque no le puse atención a las alarmas.
Luego tomé medicamento y fui a que lo sacaran de mi vientre porque por él mismo no quiso hacerlo, y mi cuerpo se negaba a expulsarlo. Quizá por todo lo que yo lo deseaba.
Se fue sin avisarle a nadie, en silencio en algún momento.
Lo extraño a pesar del correr de los días y a pesar de que no había nada más que hacer.
Por algo nunca pude encontrar un nombre en mi mente para hablar con él.
Wednesday, April 19, 2006
En la calle
En las calles de los barrios puede uno conocer todo tipo de gente. Y también imaginarla. Pero lo más difícil es conocer las intenciones de los malditos perros encerrados en las casas. Mientras unos babean espantosamente ladrando para, si pudieran, acribillarte con ladridos, otros se acercan silenciosos, sigilosos y suaves y acomodan su pequeña cabeza perruna en tus brazos para que les acaricies.
Los ojos insondables e incomprensibles de los perros. Y sus malditas o bienamadas intenciones.
Ahora lo puedo saber.
Tuesday, March 28, 2006
Hace mucho
Hace mucho que no bailo, que no canto, que no me divierto. Hace mucho que no salía a la calle. Ahora gracias a que me he unido a las perikoactividades puedo vagar libremente por un rato por lo menos.
Gracias periko, en realidad me siento feliz.
Los perros de los niños
Los perros de los niños no tienen pulgas. No tienen roña ni son finísimos o de pedigree. Los perros de los niños no tienen rabia ni les va a dar. Si un día se enferman se mueren y ya. Quien sabe si conocen al veterinario.
Lo único que importa es como corren, lo expresivo de sus ojos, y lo mucho y muy padre que son capaces de mover la cola y saltar jugando.
Los perros de los niños son verdaderos perros.
Monday, March 06, 2006
SOY LIBRE
Lo único que realmente me llena ahora mismo de emoción es todo lo libre que me siento, el sol en mi espalda mientras camino y saber que sigue importándome más ser un poco pobre pero libre que seguir esclavizada en un sistema que cuando piensas te bota.
Enhorabuena.
Ya me hacía falta.
Enhorabuena.
Ya me hacía falta.
Friday, March 03, 2006
Todos debieramos vivir
con un pornógrafo pegado a nuestro oído izquierdo
para aconsejarnos.
Como ahora se trata de que las computadoras y la globalización
nos rigen
entonces será un cyberpornógrafo.
Siempre se teme a lo nuevo, a los cambios
ahora mismo es a la abrumadora inmensidad de la red
profunda y deliciosa en donde todos nuestros marásmicos sentidos
bogan y se pasean y se ahogan
si queremos.
Cada vez somos más jóvenes para que nos lleguen las locuras de la red,
(bueno, yo ya no, yo nunca)
y si estamos debidamente pervertidos
a tan temprana edad
entonces ya no necesitamos un pornógrafo viejo y arrugado para enseñarnos el camino:
sólo un muchacho ligeramente mayor.
con un pornógrafo pegado a nuestro oído izquierdo
para aconsejarnos.
Como ahora se trata de que las computadoras y la globalización
nos rigen
entonces será un cyberpornógrafo.
Siempre se teme a lo nuevo, a los cambios
ahora mismo es a la abrumadora inmensidad de la red
profunda y deliciosa en donde todos nuestros marásmicos sentidos
bogan y se pasean y se ahogan
si queremos.
Cada vez somos más jóvenes para que nos lleguen las locuras de la red,
(bueno, yo ya no, yo nunca)
y si estamos debidamente pervertidos
a tan temprana edad
entonces ya no necesitamos un pornógrafo viejo y arrugado para enseñarnos el camino:
sólo un muchacho ligeramente mayor.
Wednesday, March 01, 2006
RENUNCIAS
Los árabes nos trajeron la deliciosa infusión llena de cafeína. Con el avance de la ciencia nosotros lo volvimos soluble. Y renunciamos al delicioso tiempo de espera en donde aspiramos el increíble aroma, y sólo calentabamos el agua y mezclabamos el polvillo ese. Y listo.
Luego decíamos que no nos dejaba dormir, y entonces al polvillo le quitaron la cafeína, y ahora renunciamos a la cafeína tan deliciosa, al olor mientras el café se prepara y a que nos desvele.
Luego inventaron la deliciosa cocacola, toda ella llena de cafeína. Entonces la tomamos felices. Ya no había que esperar a ningún café. Destapábamos la gaseosa y la disfrutábamos mezclada o libre de mezclas. Luego dijeron que el azúcar nos engordaba. Con el gustillo que nos dejaba el dulce en la boca. Y entonces le pusieron azúcar de dieta y, no renunciamos al gustillo dulce, renunciamos a que nos causara no sé cuantas enfermedades por ingerir tanta sacaroza. Ok. Pero nadie nos dijo nada de lo que podría producir como daños colaterales el hecho de consumir tanto tanto aspartame y tanta tanta cafeína.
Y luego, como también la coca nos desvelaba, light o no, le quitan la cafeína. Coca sin cafeína y sin azúcar. ¿Entonces, para qué tomamos coca, pregunto?.
Luego llego a mi computadora y está bloqueado el Hotmail y el Messenger.
Y el cuadro del futuro es realmente desalentador: café soluble descafeínado, cocacola light sin cafeína, e internet sin messenger en esta prisión a la que le consagro la mayor parte de mi día.
Si sigo renunciando, el día de mañana renunciaré a pensar o a respirar, que viene siendo casi casi lo mismo.
Friday, February 24, 2006
Toda la semana
Me quedé sin árboles cuando me vine para acá. Una de las cosas más importantes que indican la pertenencia a un sitio es el hecho de hacer un jardín y sembrar árboles.
Ahora mismo veo con orgullo que terminé mi pequeño jardín de papel en el que me esforcé tanto al fondo de mi pequeña biblioteca. Y me gusta. Me sentí tan satisfecha que se lo enseñé a la muchacha que nos provee los materiales, y que toda contenta me trajo ese árbol, girasoles y pequeños animales de jardín la semana pasada.
Ahora tengo un árbol y un jardín. Es de papel y lo he recortado con cuidado. Sé que no le crecerán hierbas malas, y se también que está hecho con el cariño de muchos niños que se ofrecieron a ayudarme. Las niñas sobre todo. Por eso se me hacen bonitas. Porque estos detalles les encantan y les ponen un entusiasmo y un cariño que a veces rebasa su pequeño cuerpo en crecimiento.
Eso es lo más valioso que tengo ahora mismo. Las risas que atesoro de la semana, las pláticas y las tareas resueltas que los van a hacer un día profesionales de éxito.
Ahora mismo subrayan esta alegría interior las notas de una flauta que toca un niño allá afuera. En estos momentos, y segundos después de unos tragos al café, soy muy feliz.
Seis Días
Los mineros todavía excaban y excaban en busca de sus compañeros. Solidarios, sin parar, buscan lo que haya podido quedar de lo que un día fue. Una mina llena de trabajadores que diariamente se internan en las entrañas de la tierra buscando minerales. No se que clase de minerales buscaban, pero lo que si se es que ahora estan muertos. Han pasado tantos días y los trabajos han avanzado tan penosamente que parece imposible que haya quedado ningún sobreviviente. Dicen que inyectan aire a donde debieran estar los trabajadores. Pero también dicen que han hecho el análisis y que el aire es irrespirable, que ya lo analizaron.
Lo único que denota este accidente es la falta de medidas de seguridad para los trabajadores en las empresas. Y todo un discurso en defensa y una tristeza muy grande se me anuda en la garganta. No puedo hablar. Ya ni siquiera puedo orar.
Descansen en Paz, compatriotas.
Friday, February 17, 2006
El último día de la semana
Afuera se vive la locura. Es el día de la presentación del Jason Proyect (que todos dicen yeison proyect porque es en inglés). El estress está al limite. Maestros y alumnos demudados esperan a los jueces que van a calificar todo el trabajo que han desarrollado a lo largo de meses. Ciencia en otro idioma es lo mismo que ciencia desconocida, pero así los hacen que desarrollen sus proyectos. Pobres críos, verdaderamente.
Al lado de mi máquina encontré, cuando llegué por la mañana, la cajita de Toti, una catarinita pequeña que era la mascota de un montón de niñas y amaneció aquí. Seguramente se habrá muerto, pero no quiero ni revisar. No me gustaría descubrir con horror que Toti esta efectivamente muerta y que yo he tenido algo que ver. Pero bueno, yo no la olvidé aquí (pero que pesadilla, tampoco la alimenté). Ojalá y el fantasma de Toti no vaya por las noches a molestarme de alguna manera magnificado porque no le hice caso.
Me doy cuenta de que era la mascota de muchas niñas porque dos que no la habían traído vinieron y se la llevaron a toda prisa. Como escena de telenovela de televisa mostraron sorpresa y dijeron cosas que parecían de un guión, y luego salieron corriendo con la cajita declarando a la difunta catarina aplastada, y efectivamente muerta.
Menos mal que el dictamen médico no lo hice yo.
Este día me tengo que ir temprano (porque así me voy los viernes, desde hace un tiempo) y el trabajo se me acumula de manera espantosa. Creo que tendré que volver a pegarme como alucinada y avanzar.
No quiero que el tiempo me rebase.
Feliz el día en que toda esta locura finalice.
Ahora mismo subo y veo en que paró todo eso de la feria de ciencias. Que loco. Un concepto gringo que les hace perder el tiempo de manera espantosa, tan sobrevalorado.
Es lo extraño de este lugar pluricultural antiuniversalista y contradictorio.
Thursday, February 16, 2006
Las fotos son dolorosos detonadores de emociones que producen dolor de estómago y de cabeza. Aunque las cortemos y hagámos un collage no funciona, sabemos que hay cosas que faltan y que se mutilaron y que el pasado, todo el, se ha fragmentado, se ha roto pero no ha desaparecido.
Ahora esperemos que de la memoria se borren esos detalles o se hagan más pequeños que las partículas subatómicas.
Tuesday, February 14, 2006
Es tu verga enorme y voluntariosa
que te lleva siempre hacia un destino que es mi cuerpo
que apunta como la flecha que no quiere extinguir su vuelo
y que da siempre, justo siempre, en el blanco perfecto
en la cavidad correcta
en el sitio destinado
a su descanso, a su refugio
la que sabe el destino correcto
que debe seguir el destino
que nos propicio el camino
para continuar juntos.
que te lleva siempre hacia un destino que es mi cuerpo
que apunta como la flecha que no quiere extinguir su vuelo
y que da siempre, justo siempre, en el blanco perfecto
en la cavidad correcta
en el sitio destinado
a su descanso, a su refugio
la que sabe el destino correcto
que debe seguir el destino
que nos propicio el camino
para continuar juntos.
Wednesday, February 08, 2006
Miércoles
Es miércoles por la mañana y me levanto un poco temprano porque una urgencia fisiológica me obliga. Y como no es tan temprano, pues de una vez me desamodorro y me meto a bañar. Me gusta este día no sé por qué. Ayer en la noche aduve de un excelente humor, tampoco se la razon pero lo estaba.
Me sentí feliz de estar en casa, se me quitó un poco el agovio y las preocupaciones después que fui por mis cosas al rancho y a pesar del amontonadero me siento bien. Claro, porque se que tarde o temprano y con un poco de paciencia mi casa va a quedar muy bien arreglada y todos estaremos contentos.
Hasta el Pinto se porta mejor. Ya no hizo desastre y tampoco rompió nada nuevo. Ups. Olvidé unas chanclas afuera. Ahora mismo pienso que ojalá y de deveras no se las haya comido. Ah que tragedia si se las come.
Cuando por fin me doy un respiro, veo que en el noticiero hacen una pausa para dar la terrible noticia de que una conductora multípara regiomontana a bordo de una camioneta para madres multíparas regiomontanas color morado había atropellado a la moto de las noticias, la única que tiene una reportera mujer en sus filas.
Estaba la moto toda tirada, y la "compañera" se quejaba de dolor en la cintura y en la espalda. Y como no, si los tiró y los revolcó y les dejó todos atropellados la veloz madre que con bastante probabilidad iba a dejar a sus peques a la escuela.
Y entonces me imaginé la cara de la mamá y el estrés y su actitud. Y el niño bien peinadito a su lado, el mayor de otros tres todo relamido y lleno de gel diciendo mamá mamá mamá! lo atropellaste mamá como es posible mamá que le pasó mamá lo mataste mamá lo mataste. Y la señora dandose a la fuga corre y corre y niño cállate estoy manejando cállate guerco del demonio y los de atrás ya lo vi mamá ya lo ví y ella pónganse el cinturón no es posible que barbaridad que va a decir tu padre no es posible que voy a hacer ahora vamonos acelera acelera (dentro de su mente) anda acelera tonta que te van a pescar y fue el noticiero y cuanto te va a salir el chiste. Y que oso salir en la tele toda despeinada y a medio maquillar. Y el guerco grite y grite y no se calla y el de atrás (el chiquito del portabebé) llore y llore y llore y bien asustado y que estrés y que pasa y que tanto ruido. Quiero que se callen de una vez! termina gritando. Toda nerviosa llega al colegio de los niños y los avienta de una buena vez y se va y se refugia con su amiga del alma y le cuenta y llora y está nerviosa y me van a atrapar y de seguro me vieron y eran del noticiero y me grabaron y me van a cobrar y como le voy a hacer y Maruricio (porque todos los maridos relamidos flácidos bien blancos y de short en fin de semana de las familias clasemedieras regias que quieren ascender de posición social se llaman así) me va a matar.
La amiga le da café (toda ecuánime por supuesto y con el maquillaje perfecto) y le dice no amiga no como cres no no no (si, así, cres con una sola e por lo breve) tranquila tranquila te ves tan mal así. Ya se te corrió el maquillaje estás hecha un desastre.
Y las dos se abrazan y se arreglan porque acaban los gimoteos y sin remordimiento alguno se van a desayunar al Sanborns en la camioneta de su amiga para que no sea la de la culpable multípara y mientras los reporteros todavía se soban los chichones ellas comentan lo mal que se vieron en TV.
Doy otro trago al licuado y viendo la hora decido irme. Dios. Que forma de saludar al mundo eso de caerse revolcado por culpa de una multípara que atropella por la calle de la misma manera en que lo hace en Plaza Fiesta o en Galerías Valle Oriente con las carriolas como que quítate que no vez que vengo toda agobiada por la prole y los hijos y el marido y mi vida tan estresada?
Ahhh. Sacudo la cabeza para borrar la imágen, tomo las llaves del carro y mejor me voy a trabajar en ese colegio nice de hijos de multíparas locas un día más.
Friday, January 27, 2006
Viernes
Es viernes por la tarde y maravillosamente estoy sola en casa. Me parece tan enorme y hermoso que lo primero que hago es conseguir papitas, queso untable y una cobija, porque siento un poco de frío, y me envuelvo. También tengo a la mano una buena pepsi bien fria y empiezo a cerdear sin culpa viendo la tele. Las caricaturas no son cosas que nunca veo, mas bien son mis programas habituales teniendo un niño de seis años, así que busco la violencia inedita y expedita del canal de las estrellas.
Me hallo con Mujer, casos de la vida Real y decido ver el programa enterito, cosa poco probable si está mi familia junta. Que bien. Primero tenemos una historia de una mujer que se casa con un gringo y a la que el mismo y engañoso y criminal gringo le roba los chamacos. Al final, doña Silvia Pinal nos asegura que es fecha que la valiente mujer, a quien el gringo mantuvo en la cárcel mientras estuvo en USA porque sembró droga en el cuarto de hotel donde la dejo abandonada antes de hablarle a la migra, ha cruzado varias veces la frontera buscando a sus creaturas sin hallarlas, y que siendo como es experta en brincarse el charco y en el coyotaje, ha logrado burlar a la policía, internarse en territorio americano lo suficiente en tiempo y profundidad para buscar a sus chamacos. Y doña Silvia es tan desvergonzada que lo dice en cadena nacional.
En la otra historia, una mujer con tres hijos que no tiene dinero mejora su situación porque su cuñado le consigue un trabajo en una fábrica, y aprovecha que la niña mayor le cuidaba los chiquillos a su mama para entrar a casa y llevarse a esa niña, la mayor, con engaños y robársela.
Obvio, instan a la secuestradora, la tía carnal de la niña a devolverla aclarando que su hermana no presentará cargos, todo después de decirle que eso constituye un delito federal.
Ah que impresión y que ansiedad. Eso del robo de niños y yo en casa esperando a que lleguen mis dos pelaos, Rafa y Miguelito. ¿Les pasaría algo? las papas como que se me atoran y como que se empieza a revelar la gastritis en mi estómago. No es posible. Y empiezo a pensar si no les habrá pasado algo. Y mi buen viernes se transforma en toda una pesadilla de estrés gracias a doña Silvia y sus programas "de la vida real". Creo que debí de haber visto mejor las caricaturas.
Finalmente llegan tan contentos y contándome todo lo que les pasó en el camión. Ah mi tarde solitaria de viernes. No vuelvo a prender esos programas si no estoy bien segura de lo que le pueden hacer a mi cerebro mutante.
La vida es un complejo mar de maravillas. Y como un mar se torna violenta, profunda, oscura, terrible y asfixia. Ahora mismo he despertado por la mañana con la conciencia cansada como de pasadas y terribles batallas, sucesivas, que he tenido que enfrentar y que me agotan. Ahora mismo resuello sentada en una piedra a la orilla del río con mis armas relucientes y mi armadura puesta. Y lloro. Lloro porque no quiero ser así, porque no sé por qué me tocan tantas y tantas batallas y por qué siempre estoy luchando y luchando sin descanso. Si es un complejo mar de maravillas, tan complejo que he batallado mucho mucho en conquistarlo, como misiones de video game.
Tuesday, January 24, 2006
Mi té
Mi té caliente por la mañana es amarillo
yo lo cuido mientras camino el trecho que me separa
del sitio donde lo sirvo
y con mucho amor lo preparo
hasta donde se supone que me debo apoltronar.
Por la mañana quisiera poder saludar en otra lengua
y que en esa otra lengua me contestaran.
Y el aire oliera a otro aire
y yo a otra yo mas libre y soberana.
Ahora mismo yo sé que ya no tengo mas ataduras
pero recién mis alas se abren y empiezan a ejercitarse.
Todavía duelen de lo ateridas de tanto tiempo
y tanto sudor y tantas lágrimas
y de los grilletes terribles.
Pero todavía no alcanzo a tomar conciencia plena
de lo libre que ahora soy.
yo lo cuido mientras camino el trecho que me separa
del sitio donde lo sirvo
y con mucho amor lo preparo
hasta donde se supone que me debo apoltronar.
Por la mañana quisiera poder saludar en otra lengua
y que en esa otra lengua me contestaran.
Y el aire oliera a otro aire
y yo a otra yo mas libre y soberana.
Ahora mismo yo sé que ya no tengo mas ataduras
pero recién mis alas se abren y empiezan a ejercitarse.
Todavía duelen de lo ateridas de tanto tiempo
y tanto sudor y tantas lágrimas
y de los grilletes terribles.
Pero todavía no alcanzo a tomar conciencia plena
de lo libre que ahora soy.
Monday, January 23, 2006
Mis libros
Ahora mismo he llenado toda la parte trasera del coche
toda llena de mis libros
girones de palabras de los que no puedo desprenderme porque su mundo me construye
y a los que dejar sería como un asesinato premeditado y terrible
donde mataría una parte de mí.
Eso siento mientras de mis labios se desprenden
las palabras que alcanzo a leer de Juan Marsé
de Neruda, de Susan Sontag y su erótica del arte.
Duele.
Duele de pronto tener que tener para marcharse y no poder desprenderse
dejando todo a que se pudra con el tiempo en un rincón húmedo y lleno de hongos
pero eso sería igual que dejar una parte de mí en esa casa
esa casa que ya no es mi casa
y de la que únicamente deseo la propiedad para dejar cosas y poder irme más ligera
que como estoy.
toda llena de mis libros
girones de palabras de los que no puedo desprenderme porque su mundo me construye
y a los que dejar sería como un asesinato premeditado y terrible
donde mataría una parte de mí.
Eso siento mientras de mis labios se desprenden
las palabras que alcanzo a leer de Juan Marsé
de Neruda, de Susan Sontag y su erótica del arte.
Duele.
Duele de pronto tener que tener para marcharse y no poder desprenderse
dejando todo a que se pudra con el tiempo en un rincón húmedo y lleno de hongos
pero eso sería igual que dejar una parte de mí en esa casa
esa casa que ya no es mi casa
y de la que únicamente deseo la propiedad para dejar cosas y poder irme más ligera
que como estoy.
Tuesday, January 17, 2006
BURBUJAS
La realidad es algo que uno solo se inventa a partir de los supuestos que nos rodean. Suponemos quienes son nuestros padres porque se afanan en decírnoslo una y otra vez, igual que suponemos quienes son nuestros hermanos. Reduciendo, siempre, la realidad a semántica y lingüística resbalosa y jabonosa que mezcla términos para crear esferas semióticas que se revienten de pronto y a lo mejor sin querer.
Primero tenemos que saber la definición de hermano, padre o madre para después saber a quienes nos toca designar como tales. Luego, suponemos también la realidad a partir de nuestra percepción y los conceptos que tenemos de lo que nos rodea.
Y como una burbuja de jabón hermosa que de pronto tenemos ante nuestros ojos, que muta, cambia, se eleva, cae, se aleja y finalmente se revienta, se comporta la realidad.
Hoy tenemos una familia y unos amigos y un trabajo y unas cosas. Mañana será diferente el universo que no hemos elegido que nos rodee o al que concientemente nos adscribimos.
Y como una nueva realidad vertida de nuevas mezclas de jabón emergerá la nueva burbuja que nos contenga.
Friday, January 13, 2006
Raíces
En mi casa sembré dos árboles. Un ficus está a la orilla del camino que entra, el otro atrás de mi cactus para que diera sombra en un sitio en donde con gran trabajo desenraicé unos matorrales. Como me tardé para ello. Hasta tuvo que ayudarme Rosa porque estaban perfectamente unidos a la tierra. Y cómo me encontré gallinas ciegas que saqué y maté. Luego a mi árbol le puse tabaco en polvo, especial para que no hubiera ya animales que se comieran sus raíces. El otro, en cambio, siempre ha sido más sano y lo tengo más descuidado. Y la tierra en donde está sembrado es de más mala calidad. Enfrente de la ventana de la cocina está mi cactus. Un cactus que amo porque lo tengo desde que era lo suficientemente pequeño como para que estuviera en media lata de coca cola desechable.
No ha querido echar hijos. Se ha encaprichado desde que su último hijo se lo masticó una vaca en un ataque de voracidad.
No sé si viva mi ruda. Está sembrada de modo que solamente puedo verla desde la ventana del baño. Yo limpié ese jardín y he tratado de mantenerlo decente. sembré aquí y allá. Algunas plantas se me han secado. Y me he obstinado en mantener los árboles del monte que son altos para que parezca un bosquecillo. Rafa algunas veces hizo planes y ya veía la máquina sacándolos de raíz y emparejando el terreno. Ah como me horroricé por eso.
Y ahora esa casa que tanto he amado ya no es mía. Ni mis árboles, ni mi jardín. Sus cortinas se cerraron cuando empezaron los problemas legales. Y dejé de ver para afuera cada vez que abría los ojos con libertad. Luego tuvimos que irnos por la tensión y permaneció como el lejano tesoro al final del arcoiris, la patria a la que volveríamos. Y luego salió un nuevo cambio que nos llevó a nuevos horizontes.
Entonces se murió mi papá. Yo sé que mi papa no era el dueño legal de esas tierras. Yo sé que en realidad el nunca tuvo nada material por el afán de darnos a nosotros lo poco o mucho que ganaba de dinero, bien repartidito entre todos todos sus hijos. Pero le hice el gusto de que tuviera un velorio que contrariaba las ordenes supremas de la viuda portentosa. Y ahora mi casa ya no es más mi casa. Mi cactus probablemente se muera, igual y se sobrepone como mis ficus o mi ruda. Solamente volveré por unas cuantas cosas. Casi nada es mio, casi nada vendrá a acompañarme a esta nueva casa.
El pinto vendrá, pero ni mi cactus ni mis árboles podrán acompañarme. para estas fechas es seguro que mi cactus logró su cometido de extender sus raíces y salirse por el hoyito que tienen las macetas como drenaje para que las raíces no se pudran. Y como tiene allí dos años, esa raíz debe de estarse volviendo gorda e importante.
Iré sólo a despedirme, acomodarlos para su vida y decirles adiós. Me duele dejar todo nuevamente, sobre todo porque mucho de eso ya había echado hondas raíces. Tal como pensé que mis propios pies lo habían hecho. Ahora me doy cuenta que no volveré jamás y me duele en el alma reconocerlo.
Reconocer que dejo no sólo mis árboles, mi jardín, mis plantas. Sino también mis esperanzas y mis ilusiones y mi posible lugar para morir.
Monday, January 09, 2006
Mi muerto
Detrás del muro con una corona de flores desmayadas
doblando a la derecha
descubrías la caja plateada de metal.
A los lados, por todos los flancos
también había flores y coronas, unas más vivas que otras
aguardándolo, marchitándose como su cascarón.
Porque mi muerto
Mi guapo muerto
que ya se había muerto ayer para esa hora
se corrompía y se ajaba igual que las flores.
Quedó como dormido
-lo maquilló un artista-
sólo en los labios faltó algo de color.
Mi guapo muerto
Mi muerto guapo
Yo quise compartirte mientras te tuve conmigo.
Todo el día me pregunté que se hace cuando uno tiene un muerto
un muerto tan grande que no se puede echar a la espalda
en la mochila para llevarlo por allí.
Por eso lo compartía con todos los que conocí
y que vinieron a echarle una miradita y a mi unas palabras de consuelo.
Como si con palabras se llenara el hueco
su importante hueco.
Y nos quedamos solos. Mi muerto y mi marido y yo.
Y fue entonces cuando sentí que era más mi muerto porque yo estaba con él
en todo momento, más que nadie
Y de nuevo me pesaron el olor a flores y la soledad, nuestra soledad
y esa falta de velas sustituidas con bombillos
y esas horrendas pantallas como ensaladeras de cristal cortado
unas al derecho
otras al revez
que lo que querían era dar una iluminación pobre y efectista
para lograr clima de lo mortuorio
-supongo yo-
y mi muerto que quería encoger los labios y mandarme un beso
como hacía cuando me tenía lejecitos
sonriendo como quiera con una placidez
mientras a mi se me cargaba la tristeza de perderlo.
Y lloré todo lo que pude.
Lloré por su soledad, por las flores que se marchitaban
porque no había rezos ni llantos ni viejas que estuvieran cafeceandolo como se debía
porque dentro de su ataúd no incluyeron sus cosas necesarias
-su cobija, su cocacola, sus taquitos de pollo ni su periódico-
y lloré por mi misma
ahi sola. Porque lo dejaron sólo a él. Porque no estaba su viuda
su portentosa viuda que hizo alarde de muchas lágrimas todo el día
y que cuando se vio sola
sola con el muerto y sus hijos mas cercanos y veleidosos
se fue a dormir terminando la sesión de lágrimas y dejando al muerto solo
como quería dejarlo quizá para vengarse del abandono sufrido en algún tiempo.
Pero mi muerto era más fuerte, y por eso sonreía.
Porque sabía que lo amaba y que como lo amaba no permitiría que eso sucediera.
Y se dió. Entraron sus otros hijos, sus hermanos, sus sobrinos
poquitos dentre tantos que son
porque mi abuela tuvo muchos muchos y ellos a su vez tantos y tantos
("pa que aiga" dijo una tía riéndose y riéndose de tantos queran)
y volvieron eso un velorio de deveras
con anécdotas de lo que hacía y de lo bromista que era.
Mi muerto. Mi muerto entonces tuvo un velorio decente.
Y cuando amaneció un entierro
con un discurso pobre, pobrísimo
que dio un triste empleado de la funeraria -o el panteón que es lo mismo-
porque no quiso nadie de ninguna familia hablar
o porque a nadie lo consultaron verdaderamente.
Yo me pude despedir y es lo que importa.
Le dije que me esperara donde fue
porque vendrá por mí cuando sea más vieja (yo espero)
y desde entonces no le lloro.
Y sé que su sonrisa era de sorna, en realidad.
doblando a la derecha
descubrías la caja plateada de metal.
A los lados, por todos los flancos
también había flores y coronas, unas más vivas que otras
aguardándolo, marchitándose como su cascarón.
Porque mi muerto
Mi guapo muerto
que ya se había muerto ayer para esa hora
se corrompía y se ajaba igual que las flores.
Quedó como dormido
-lo maquilló un artista-
sólo en los labios faltó algo de color.
Mi guapo muerto
Mi muerto guapo
Yo quise compartirte mientras te tuve conmigo.
Todo el día me pregunté que se hace cuando uno tiene un muerto
un muerto tan grande que no se puede echar a la espalda
en la mochila para llevarlo por allí.
Por eso lo compartía con todos los que conocí
y que vinieron a echarle una miradita y a mi unas palabras de consuelo.
Como si con palabras se llenara el hueco
su importante hueco.
Y nos quedamos solos. Mi muerto y mi marido y yo.
Y fue entonces cuando sentí que era más mi muerto porque yo estaba con él
en todo momento, más que nadie
Y de nuevo me pesaron el olor a flores y la soledad, nuestra soledad
y esa falta de velas sustituidas con bombillos
y esas horrendas pantallas como ensaladeras de cristal cortado
unas al derecho
otras al revez
que lo que querían era dar una iluminación pobre y efectista
para lograr clima de lo mortuorio
-supongo yo-
y mi muerto que quería encoger los labios y mandarme un beso
como hacía cuando me tenía lejecitos
sonriendo como quiera con una placidez
mientras a mi se me cargaba la tristeza de perderlo.
Y lloré todo lo que pude.
Lloré por su soledad, por las flores que se marchitaban
porque no había rezos ni llantos ni viejas que estuvieran cafeceandolo como se debía
porque dentro de su ataúd no incluyeron sus cosas necesarias
-su cobija, su cocacola, sus taquitos de pollo ni su periódico-
y lloré por mi misma
ahi sola. Porque lo dejaron sólo a él. Porque no estaba su viuda
su portentosa viuda que hizo alarde de muchas lágrimas todo el día
y que cuando se vio sola
sola con el muerto y sus hijos mas cercanos y veleidosos
se fue a dormir terminando la sesión de lágrimas y dejando al muerto solo
como quería dejarlo quizá para vengarse del abandono sufrido en algún tiempo.
Pero mi muerto era más fuerte, y por eso sonreía.
Porque sabía que lo amaba y que como lo amaba no permitiría que eso sucediera.
Y se dió. Entraron sus otros hijos, sus hermanos, sus sobrinos
poquitos dentre tantos que son
porque mi abuela tuvo muchos muchos y ellos a su vez tantos y tantos
("pa que aiga" dijo una tía riéndose y riéndose de tantos queran)
y volvieron eso un velorio de deveras
con anécdotas de lo que hacía y de lo bromista que era.
Mi muerto. Mi muerto entonces tuvo un velorio decente.
Y cuando amaneció un entierro
con un discurso pobre, pobrísimo
que dio un triste empleado de la funeraria -o el panteón que es lo mismo-
porque no quiso nadie de ninguna familia hablar
o porque a nadie lo consultaron verdaderamente.
Yo me pude despedir y es lo que importa.
Le dije que me esperara donde fue
porque vendrá por mí cuando sea más vieja (yo espero)
y desde entonces no le lloro.
Y sé que su sonrisa era de sorna, en realidad.
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