Mi té caliente por la mañana es amarillo
yo lo cuido mientras camino el trecho que me separa
del sitio donde lo sirvo
y con mucho amor lo preparo
hasta donde se supone que me debo apoltronar.
Por la mañana quisiera poder saludar en otra lengua
y que en esa otra lengua me contestaran.
Y el aire oliera a otro aire
y yo a otra yo mas libre y soberana.
Ahora mismo yo sé que ya no tengo mas ataduras
pero recién mis alas se abren y empiezan a ejercitarse.
Todavía duelen de lo ateridas de tanto tiempo
y tanto sudor y tantas lágrimas
y de los grilletes terribles.
Pero todavía no alcanzo a tomar conciencia plena
de lo libre que ahora soy.
Tuesday, January 24, 2006
Subscribe to:
Post Comments (Atom)

No comments:
Post a Comment