Friday, February 24, 2006

Toda la semana

Me quedé sin árboles cuando me vine para acá. Una de las cosas más importantes que indican la pertenencia a un sitio es el hecho de hacer un jardín y sembrar árboles.
Ahora mismo veo con orgullo que terminé mi pequeño jardín de papel en el que me esforcé tanto al fondo de mi pequeña biblioteca. Y me gusta. Me sentí tan satisfecha que se lo enseñé a la muchacha que nos provee los materiales, y que toda contenta me trajo ese árbol, girasoles y pequeños animales de jardín la semana pasada.
Ahora tengo un árbol y un jardín. Es de papel y lo he recortado con cuidado. Sé que no le crecerán hierbas malas, y se también que está hecho con el cariño de muchos niños que se ofrecieron a ayudarme. Las niñas sobre todo. Por eso se me hacen bonitas. Porque estos detalles les encantan y les ponen un entusiasmo y un cariño que a veces rebasa su pequeño cuerpo en crecimiento.
Eso es lo más valioso que tengo ahora mismo. Las risas que atesoro de la semana, las pláticas y las tareas resueltas que los van a hacer un día profesionales de éxito.
Ahora mismo subrayan esta alegría interior las notas de una flauta que toca un niño allá afuera. En estos momentos, y segundos después de unos tragos al café, soy muy feliz.

Seis Días

Los mineros todavía excaban y excaban en busca de sus compañeros. Solidarios, sin parar, buscan lo que haya podido quedar de lo que un día fue. Una mina llena de trabajadores que diariamente se internan en las entrañas de la tierra buscando minerales. No se que clase de minerales buscaban, pero lo que si se es que ahora estan muertos. Han pasado tantos días y los trabajos han avanzado tan penosamente que parece imposible que haya quedado ningún sobreviviente. Dicen que inyectan aire a donde debieran estar los trabajadores. Pero también dicen que han hecho el análisis y que el aire es irrespirable, que ya lo analizaron.
Lo único que denota este accidente es la falta de medidas de seguridad para los trabajadores en las empresas. Y todo un discurso en defensa y una tristeza muy grande se me anuda en la garganta. No puedo hablar. Ya ni siquiera puedo orar.
Descansen en Paz, compatriotas.

Friday, February 17, 2006

El último día de la semana

Afuera se vive la locura. Es el día de la presentación del Jason Proyect (que todos dicen yeison proyect porque es en inglés). El estress está al limite. Maestros y alumnos demudados esperan a los jueces que van a calificar todo el trabajo que han desarrollado a lo largo de meses. Ciencia en otro idioma es lo mismo que ciencia desconocida, pero así los hacen que desarrollen sus proyectos. Pobres críos, verdaderamente.
Al lado de mi máquina encontré, cuando llegué por la mañana, la cajita de Toti, una catarinita pequeña que era la mascota de un montón de niñas y amaneció aquí. Seguramente se habrá muerto, pero no quiero ni revisar. No me gustaría descubrir con horror que Toti esta efectivamente muerta y que yo he tenido algo que ver. Pero bueno, yo no la olvidé aquí (pero que pesadilla, tampoco la alimenté). Ojalá y el fantasma de Toti no vaya por las noches a molestarme de alguna manera magnificado porque no le hice caso.
Me doy cuenta de que era la mascota de muchas niñas porque dos que no la habían traído vinieron y se la llevaron a toda prisa. Como escena de telenovela de televisa mostraron sorpresa y dijeron cosas que parecían de un guión, y luego salieron corriendo con la cajita declarando a la difunta catarina aplastada, y efectivamente muerta.
Menos mal que el dictamen médico no lo hice yo.
Este día me tengo que ir temprano (porque así me voy los viernes, desde hace un tiempo) y el trabajo se me acumula de manera espantosa. Creo que tendré que volver a pegarme como alucinada y avanzar.
No quiero que el tiempo me rebase.
Feliz el día en que toda esta locura finalice.
Ahora mismo subo y veo en que paró todo eso de la feria de ciencias. Que loco. Un concepto gringo que les hace perder el tiempo de manera espantosa, tan sobrevalorado.
Es lo extraño de este lugar pluricultural antiuniversalista y contradictorio.

Thursday, February 16, 2006

Las fotos son dolorosos detonadores de emociones que producen dolor de estómago y de cabeza. Aunque las cortemos y hagámos un collage no funciona, sabemos que hay cosas que faltan y que se mutilaron y que el pasado, todo el, se ha fragmentado, se ha roto pero no ha desaparecido.
Ahora esperemos que de la memoria se borren esos detalles o se hagan más pequeños que las partículas subatómicas.

Tuesday, February 14, 2006

Es tu verga enorme y voluntariosa
que te lleva siempre hacia un destino que es mi cuerpo
que apunta como la flecha que no quiere extinguir su vuelo
y que da siempre, justo siempre, en el blanco perfecto
en la cavidad correcta
en el sitio destinado
a su descanso, a su refugio
la que sabe el destino correcto
que debe seguir el destino
que nos propicio el camino
para continuar juntos.

Wednesday, February 08, 2006

Miércoles

Es miércoles por la mañana y me levanto un poco temprano porque una urgencia fisiológica me obliga. Y como no es tan temprano, pues de una vez me desamodorro y me meto a bañar. Me gusta este día no sé por qué. Ayer en la noche aduve de un excelente humor, tampoco se la razon pero lo estaba.
Me sentí feliz de estar en casa, se me quitó un poco el agovio y las preocupaciones después que fui por mis cosas al rancho y a pesar del amontonadero me siento bien. Claro, porque se que tarde o temprano y con un poco de paciencia mi casa va a quedar muy bien arreglada y todos estaremos contentos.
Hasta el Pinto se porta mejor. Ya no hizo desastre y tampoco rompió nada nuevo. Ups. Olvidé unas chanclas afuera. Ahora mismo pienso que ojalá y de deveras no se las haya comido. Ah que tragedia si se las come.
Cuando por fin me doy un respiro, veo que en el noticiero hacen una pausa para dar la terrible noticia de que una conductora multípara regiomontana a bordo de una camioneta para madres multíparas regiomontanas color morado había atropellado a la moto de las noticias, la única que tiene una reportera mujer en sus filas.
Estaba la moto toda tirada, y la "compañera" se quejaba de dolor en la cintura y en la espalda. Y como no, si los tiró y los revolcó y les dejó todos atropellados la veloz madre que con bastante probabilidad iba a dejar a sus peques a la escuela.
Y entonces me imaginé la cara de la mamá y el estrés y su actitud. Y el niño bien peinadito a su lado, el mayor de otros tres todo relamido y lleno de gel diciendo mamá mamá mamá! lo atropellaste mamá como es posible mamá que le pasó mamá lo mataste mamá lo mataste. Y la señora dandose a la fuga corre y corre y niño cállate estoy manejando cállate guerco del demonio y los de atrás ya lo vi mamá ya lo ví y ella pónganse el cinturón no es posible que barbaridad que va a decir tu padre no es posible que voy a hacer ahora vamonos acelera acelera (dentro de su mente) anda acelera tonta que te van a pescar y fue el noticiero y cuanto te va a salir el chiste. Y que oso salir en la tele toda despeinada y a medio maquillar. Y el guerco grite y grite y no se calla y el de atrás (el chiquito del portabebé) llore y llore y llore y bien asustado y que estrés y que pasa y que tanto ruido. Quiero que se callen de una vez! termina gritando. Toda nerviosa llega al colegio de los niños y los avienta de una buena vez y se va y se refugia con su amiga del alma y le cuenta y llora y está nerviosa y me van a atrapar y de seguro me vieron y eran del noticiero y me grabaron y me van a cobrar y como le voy a hacer y Maruricio (porque todos los maridos relamidos flácidos bien blancos y de short en fin de semana de las familias clasemedieras regias que quieren ascender de posición social se llaman así) me va a matar.
La amiga le da café (toda ecuánime por supuesto y con el maquillaje perfecto) y le dice no amiga no como cres no no no (si, así, cres con una sola e por lo breve) tranquila tranquila te ves tan mal así. Ya se te corrió el maquillaje estás hecha un desastre.
Y las dos se abrazan y se arreglan porque acaban los gimoteos y sin remordimiento alguno se van a desayunar al Sanborns en la camioneta de su amiga para que no sea la de la culpable multípara y mientras los reporteros todavía se soban los chichones ellas comentan lo mal que se vieron en TV.
Doy otro trago al licuado y viendo la hora decido irme. Dios. Que forma de saludar al mundo eso de caerse revolcado por culpa de una multípara que atropella por la calle de la misma manera en que lo hace en Plaza Fiesta o en Galerías Valle Oriente con las carriolas como que quítate que no vez que vengo toda agobiada por la prole y los hijos y el marido y mi vida tan estresada?
Ahhh. Sacudo la cabeza para borrar la imágen, tomo las llaves del carro y mejor me voy a trabajar en ese colegio nice de hijos de multíparas locas un día más.