Thursday, August 21, 2008

Aspiraciones y anhelos

Primeras aspiraciones, anhelos, o sueños personales. Como sea que se quiera llamarles, por orden de importancia:
1.- Quemar una caja de cerillos completa agregando uno por uno a la pequeña fogatita inda que formaría con ellos.
2.- Hacerle cariños a todos los perros pulguientos o no que anden por allí por la calle sin pensar en que están cochinos.
3.- Bailar a brincos música de Goran Bregovic sin que me importe si se vería bien o mal.
4.- Gastar una caja entera de lápices con un sacapuntas eléctrico, de modo que en un ratito los desaparezca haciéndolos aserrín y grafito polviento.
5.- Ver la novela sin uso de razón por un buen rato, tirada en el suelo, haya arañas corriendo o no.

Friday, August 15, 2008

A veces los caminos
son así

Noche

Siempre en espiral
siempre
siempre subiendo desde mis pies a mi cabeza
cuando en realidad
de arriba hacia abajo
va agachando mi cuerpo
jorobado
en la noche en que estoy
cabisbaja.
La gravedad de mis pies seguro atrae mi cabeza
mi frente
hacia el suelo.
Y la tristeza es ese viento que por la ventana me envuelve
y respiro
y se queda
Mudo mi interior solamente se resigna a recibir
esa vieja amiga que ya conoce
y que entra y se queda sin que quiera yo
sin que lo quiera ella, quiza
nadie, ni ella ni yo, nos queremos
pero estamos unidas.
Sensación de frío que recorres la espalda de mis piernas
y el hombro de mis hombros
en el justo ápice superior
de mi respiración pretérita.

Wednesday, August 06, 2008

Ser o no ser... he allí el dilema

El otro día tuve una severa disertación con un amigo, y un gran pasmo grosero después, porque se le ocurrió decirme que la Iglesia Católica no tiene poder mas que el que le dan los que se dejan dominar por ella. O algo semejante.
Una barbaridad, pensé yo. Sobre todo si hacemos algún recuento que involucre, como mínimo, prender las noticias de vez en cuando para darse cuenta de que:
a) El papa católico es el único líder religioso que es recibido en todos los países a los que va por el presidente, gran comitiva, alfombra roja, y asambleas de multitudes de católicos, incluyendo entre todos esos países a Estados Unidos, que era considerado como un país eminentemente protestante, y que hoy por hoy tiene el "poder" de gobernar al mundo (si, así como suena, como los villanos de las caricaturas).
b) Cuenta con una ciudad-estado independiente donde el papa es el que manda, y lo que él dice es ley; si el papa decide llevarse a esconder entre sus faldas a los curas pedófilos, se los lleva, y no sólo eso, después que se mueren los beatifica. Que interesante....
c) A través de la historia de la institución vemos como han cometido toda clase de atropellos contra la humanidad, y aún siguen en pie, vigentes, alabando "el nombre de Dios", y dominando una gran parte del planeta.
d) Son los dueños de nuestra tradición, las estructuras sociales y morales que nos rigen, pues aunque hayamos hecho un extrañamiento o hayamos renegado y nos hayamos ido a cantar y bailar en danzas rituales totalmente diferentes, muchas de nuestras costumbres siguen allí, repitiéndose con o sin conciencia en nuestras vidas diarias.
Las tías y las abuelas siguen yendo por allí a la misa, muchos de nosotros estamos bautizados, seguimos diciendo "Dios quiera", "que Dios te acompañe" y frases similares cuando nos despedimos, nosotros mismos seguimos sintiendo cierto respetillo cuando pasamos frente a un templo, por más ateos que nos proclamemos.
Negamos a Dios. Lo que significa que existe (que paradójico) porque sólo se puede negar aquello que se puede afirmar.
Todos celebramos navidad, los reyes magos, la cuaresma. O por lo menos nos acordamos de comer cositas ricas en esas fechas, y que no contengan carne, por supuesto.
Y los que comen carne, siempre están diciendo que es porque no creen, como si se estuvieran disculpando.
Y si tenemos un presidente abiertamente católico, en un país donde las autoridades lo imitan como changos, y donde los cotos de poder y las autoridades están en comal y metate con los curas, desde siempre, pues es evidente que debe tener mucho poder.
Tiene poder en el sentido de que se encuentra presente en nuestra vida, de que está íntimamente ligada al comportamiento social, y cultural. Por lo menos en estas latitudes, en la diócesis más rica y con más poder, la única en la que nunca hay escándalos: la de la ciudad de Monterrey.
Creo que negarlo, es como querer volverse autista. Es hacerse como tiololo: hacerse pendejo solo.

Monday, August 04, 2008

La hidra

El domingo por la mañana tuve algunos detalles. Algunos detalles de como es que recibirá su castigo la Hidra que vivió en mi casa, disfrazada de hombre, de padre, de esposo.
Yo no supe distinguir sus bufidos, su respiración. Ni siquiera fui capaz de percibir sus siete cabezas justo después de que lograba caer en mi profundo sueño, después de andar por allí trabajando para poder comer.
Yo amé a un monstruo sin saber que lo era. Cerré mis sentidos de percepción, desoí lo que pudieran decirme o aconsejarme. Me abandoné a un proyecto imaginario, el proyecto imaginario de mi hogar, de mi familia. Un proyecto que creí posible con ese monstruo... disfrazado, con una máscara perfecta, de persona de bien.
El día que nos casamos el Cristo de la Iglesia estaba cubierto por alguna manta que no recuerdo. Seguramente no quiso presenciar mi estupidez, mi ceguera, al monstruo bufando cada vez que me inclinaba para orar, satisfecho por haberme engañado igual que al resto de las personas que estábamos en ese lugar.
A través de mis ojos les hice ver que era una buena persona con unos pocos vicios humanos, como beber, trabajar sin obtener mucho dinero mientras se acumulan las deudas, comer y dedicar más tiempo a sus amigos que a su familia.
No vi la realidad. Y lo más probable es que no quise verla. Me dormí en mi sueño de crear un hogar, y tuve un bebé con él. La energía universal, que sabía que deseaba ese hijo como nada en la vida, me premió y me dió un chiquillo hermoso, sano, gordo. Y me dediqué a criarlo lo mejor que pude. Llegó un momento en que la hidra, que ya no aguantaba por mucho más su cascarón humano, empezó a mostrar las caras de su verdadero yo. Y tuve que salir a trabajar para darle de comer a mi pequeño, para vestirlo, para seguirle proporcionando lo que creía que era necesario. Y en mi ceguera, mi fé en las personas, y mi personal estupidez consuetudinaria, seguí dormida, y le encargué al monstruo que cuidara a nuestro hijo mientras yo iba a trabajar.
Mientras tanto, mi interior gritaba y gritaba que algo estaba mal. Me mudé a la cama de mi pequeño, a dormir con él porque intuía de algún modo que tenía que estar allí. El monstruo cada vez soportaba menos su disfraz, no podía con él las 24 horas del día. Y finalmente, se mostró casi como era (sólo logré ver tres de sus cabezas) y lo eché.
Cuando se fué empezó lo peor de la pesadilla. Cuando descubrí que ese terrible monstruo no tenía sólo tres cabezas, sino las siete completas, y que cuando me iba a conseguir algo de pan las sacaba frente a nuestro pequeño y lo sodomizaba, y lo golpeaba. Incluso, cuando tuvo la oportunidad, lo llevó con sus amigos, iguales a él, para que le hicieran exactamente lo mismo, o algo peor.
Y la energía universal me dió un nuevo regalo. Me enteré de lo que ocurría y lo paré. La hidra, furiosa, revolviéndose ya sin máscaras, me amenazó de mil maneras. Resistí la tentación de volverme autista y desconocer lo que ocurría, y luché. Luché de todas las formas que pude, y el niño, valiente y dolorido, también luchó, a mi lado, desde su pequeño sitio, tan trascendente.
Las leyes mexicanas, por supuesto, apoyaron al monstruo sintiéndose profundamente identificados con él, mientras que a nosotros nos daban largas y largas, sin promesa alguna. Un buen día la policía del mundo, los Estados Unidos, se interesó en un asunto relacionado con monstruos e hidras que se hallaban en su territorio, y cuyo poderío se extendía a otros países. Y empezaron a investigar.
Mientras tanto, yo investigué de metodos holísticos para poder empujar a la energía universal para que se hiciera lo que tanto esperaba, la justicia, y conocí a Eduardo. Él me enseñó que somos responsables del cien por ciento de lo que ocurre en nuestras vidas. Primero entré en shock. Como es posible, me dije, si yo amo a mi pequeño y siempre lo he amado. Cómo es posible (y todavía no me lo explico del todo). Y como mi co creación, este monstruo, esta hidra de siete cabezas, salió demente y perfecto. Quien dijo que era mala para inventar pesadillas, ¿no es cierto? sólo que esta pesadilla es más fea y terrible de lo que mi mente consciente pudo haber intentado crear. Aún no lo entiendo del todo. Y así, sin entenderlo, me he dado a la tarea de borrar esa co creación como Eduardo me enseñó.
De lo que supe el domingo estoy todavía conmocionada, asqueada, dolorida, y nuevamente tengo el terrible deseo de volverme autista y desconectarme, aunque sé que eso no ocurrirá.
Ya lo lloré. Ya lloré mi desesperación y mi angustia, y mi profundo miedo por haber estado en una situación en la que el monstruo tuvo algún día más poder. Por ahora, en mi ignorancia estúpida, sólo agradezco que la pesadilla haya llegado a su fin. Yo seguiré borrando de todos modos.
El monstruo recibirá el peor de los castigos, en un país donde parece que sí se castiga a ese tipo de malvados. Que absurdo. En lugar de que la ley de acá hubiera hecho lo suyo, tienen los gringos que venir a salvarnos. A salvarnos de nosotros mismos. Tal parece que realmente lo necesitamos con nuestras instituciones tan irremediablemente podridas. Y tanto que politicamente he defendido al Che, y odiado a esos milicianos verdes.

Las mamás

Las mamás somos... increíblemente talentosas, o no????