Tuesday, October 21, 2008

Después

Después de saber que tengo motivos, sólo me resta decir: Ho oponopono.
Gota de rocío, gota de rocío, gota de rocío. Ninguno de nosotros somos perfectos, y el hecho de hallar esas imperfecciones lo único que hace es que me de cuenta de cuan imperfecta sigo siendo, y de todo lo que tengo que seguir borrando.
Gota de rocío, gota de rocío, gota de rocío.

Mis motivos

De por qué odio a Abel, realmente.
1.- por cabrón.
2.- porque me debe como cinco mil pesos en euros y ni se arrima a decir luego te pago, y cuando le he cobrado, porque he tenido necesidad real de ello, se hace pendejo con mi lana y no me paga.
3.- por traidor.
4.- por joto.
5.- porque vino a trabajar a mi oficina, el último lugar en el que quería verlo. Mi oficina, mi remanso de paz, perturbado por un fresco que ni se da por enterado de que es un idiota.
6.- porque ya no es mi amigo, y el se empeña en creer que si lo es, y ni se da el tiempo para escuchar de mi viva voz mis motivos.
7.- porque se las da de don chingón sin serlo, y mucho menos merecerlo.
8.- por descarado, mal amigo, manipulador y abusivo.
9.- porque mi jefe lo adora a pesar de ser un pendejo consumado... bueno, eso obedece a la ley de atracción, supongo, que dice que dos personas que vibran igual, terminan compenetrándose.
10.- Por huevón y por inútil.
Ya está. sí tengo motivos. y son más de diez pero mejor aquí le paro. Chale con este carnal.

Monday, October 13, 2008

Había una vez...


Había una vez un planeta. En este planeta había agua. Luego llegaron y dicen que aquí plantaron a la raza humana. Luego seguimos creciendo y derrochando energía y agua. Luego estamos por acabarnos el planeta y dicen que hay otra crisis financiera.

Crisis para quién. Yo toda mi existencia he vivido en crisis, desde que nací, y no estreno zapatos tan seguido como quisiera ni aún ahora, que trabajo para pagármelos.

Pobres de los millonetas de las bolsas de valores. Pobres de los que tienen suficiente dinero para andarse invirtiendo allí, porque les sobra y no lo necesitan para el gasto diario. Pobres porque dicen que sus millones disminuirán.

Entonces la crisis no es para mí ni para otros muchos millones que completamos para el gasto y una vida digna apenas, sin que sobre. Eso, creo, debería ponerme contenta.

Y las verduras?

La profunda y augusta sensación de ahogo cuando bajo mi cama
caila el monstruo que me arrastra un poco hacia la nada
es la que en pleno medio día me llena
de gracia
Aquella donde los borrachos abarrotan
los retruécanos de una memoria desdibujada
en donde las pláticas la risa el baile y el afecto
eran como metáforas
de mi abismal separación de la realidad
consternada
(frágiles ballenas
jorobadas
de cartón piedra
pueblan mi nostalgia) y el fuego
intenso de tu cascada
su nublan
se derrotan
se marchan.