DIA 1. Tere y Rodrigo, de la coordinación de publicaciones, tenían hambre. Como tenían mucha y Rodrigo llegó más temprano, fueron felices y tomaron un taxi hasta la Ramos y compraron 1/2 kg de carnitas y vinieron y comieron. Como a Ana le había hecho daño una salchica, no quiso comer y sobraron. Entonces las metieron al refri para venir por ellas al día siguiente y guisarlas para comer el lunes, pero en la noche vinieron Carlos Flores y Marroquín y se las comieron.
DIA 2. A la mañana siguiente don Alfredo se dio cuenta y le avisó a Tere que a su vez le avisó a Ana que no viniera por las carnitas porque ya no había.
DIA 3. Carlos Flores, el jefe de Marroquín, compró kilo y medio de carnitas todo culpable y Marroquín se las comió; Tere comió un poquito y Ana también. Quien sabe por qué Rodrigo no comió. El caso es que nuevamente se acabaron y Ernesto no las probó. Nuevamente los de en la noche vinieron y creyeron que eran de la comunidad y se las comieron. Incluso las guisaron.
DIA 4. Los de en la noche vinieron y compraron medio kilo más de carnitas y se las dieron a Ernesto. Incluso le tomaron una foto para atestiguar la entrega y se las dieron a Carlos Flores. Todos se reían y la bolsa de carnitas se quedó en la oficina de publicaciones.
Tere y Rodrigo no traían carro, así que se las dieron a Ana que las metió a la cajuela del coche y les prometió traerlas al siguiente día, pero cuando fue al Sam's por unas cosas le forzaron la cajuela del coche y se las robaron.
Atónita, se fue para su casa sin poder creer lo sucedido y sin decirle al guardia de la tienda porque era muy difícil intentar recuperarlas.
DIA 5. Ana, después de ir a echar un molito con la Vicenta, se vino a la coordinación de publicaciones hecha la mocha; antes de llegar pasó por la Ramos y compró medio kilo de chicharrones y vino y se los dio a don Ernesto; Tere y Rodrigo ya habían comido. Escucharon la historia del robo de las carnitas y también se asombraron. Definitivamente estaban embrujadas.
DIA 6. A ver que pasa el día 7 porque las carnitas se quedaron en el refri, junto con el mole de la Claudia, tan rico, y con las tortillas calientitas.
DIA 7. Cuando ya teníamos el proyecto de venirnos a almorzar las carnitas, nos dieron el día libre por ser el día de muertos. Obvia decir que todos estabamos muy felices porque no tendríamos trabajo. Don Ernesto como quiera fue a la oficina porque el sí tenía pendientes. Aparte, también traía la encomienda de acabar con esa historia de las carnitas de una vez.
Cuando llegó a la oficina, don Alfredo ya tenía todo listo y guisado y como don Ernesto ya había almorzado pues no quiso comer y mejor se los dejó a los que fueran ese día a la oficina para que almorzaran.
DIA 8. Ya vueltos a la semana laboral, Tere, Rodrigo y Ana comieron otra cosa que no fueron carnitas, pero Marroquín trajo otras para iniciar una nueva línea de anécdotas. Pero las referentes a las carnitas de Tere y de Rodrigo terminan aquí.
