Wednesday, July 05, 2006

la fiesta cívica

Dicen que las elecciones fueron una fiesta cívica. Yo que estuve directamente entremezclada con eso y dire que si. Si fue una fiesta y si estuvo divertido y si la llevaron tranquila por lo menos en mis casillas.
A mi me dio gusto encontrar gente comprometida, con ganas de participar, que interrumpiera sus mil quinientas actividades cotidianas y sus once mil compromisos laborales para, sin importarles el cansancio, irse todo un día a una casilla electoral a verificar que en su pequeño universo, su casilla, las cosas salieran bien.
Y a pesar de que quizá nunca me lean porque ni saben que tengo un blog, les agradezco su tiempo, su paciencia, sus ganas, sus sonrisas. A don Arturo, además, sus atenciones, como de un padre.
Gracias y haberlos conocido me hizo mas rica de lo que nunca hubiera podido ser.
Mis ciudadanos. Ya no solamente son unos simples ciudadanos. No. Ahora son mis ciudadanos, entrañables y queridos como si fueran mios de verdad.
Gracias por creer en una época en que eso es lo más difícil de lograr. Creer.