Wednesday, December 07, 2005

La segunda ventana de izquierda a derecha atrás de mi

Desde un a butaca amarilla y de forma inestable veo el cielo.
El cielo invernal del que no me tocan
los rayos solares
ni el aire
ni las nubes,
De un mundo del que no toco
ni los arboles
ni los cantos de los pajaros
ni las veredas de tierra que suben montañas
ni el smog con que los camiones
nos bañan cuando pueden,
ni la gente que pasa diciendo cosas
de las que sólo oigo fragmentos.
Aquí no hay frío, no hay calor
siempre está climatizado
y es tan perfecto
y tan sin polvo
que creo que estoy encerrada
un poco más lejos de Charenton
porque aquí no hablan los médicos francés
(ni siquiera hay médicos, de hecho)
aunque se vive quizá
la misma y desastrada dosis de locura.
Igual estoy encerrada
aunque elegí los colores de mi celda
igual estoy aislada
aunque comprendo el contenido de los libros que me rodean.